desde nuestro porche, una vista inmejorable
regresar a cádiz ha sido consolidar nuestro amor por esta tierra, "renovar votos"
y volvernos a quitar los relojes y la ropa
y comer pescadito, y hacer una barbacoa, y muchas horas de sol, de paseos por la playa, de perderme en sus ojos, de campeonatos de palas, de cervezas y vermutes de mediodia, y leer un par de libros (LA SOLEDAD DE LOS NÚMEROS PRIMOS y ENSAYO SOBRE LA CEGUERA), ver a un par de famosas (ANABEL ALONSO y PALOMA SAN BASILIO), redescubrir EL PALMAR y sus chiringuitos, conocer a Walter, el argentino, y sus pulseras
y disfrutar de aquello que el año pasado no pudimos: la playa de los alemanes
la jaima
y siempre nuestra playa de la pequeña lulú
y nuestro faro...